Hospes Palacio de los Patos representa una sugerente combinación de dos edificios que se miran con complicidad: el Palacio de los Patos, una cuidada reconversión de un palacio del siglo XIX de arquitectura clásica e industrial catalogado como Bien de Interés Cultural; y un edificio de nueva planta, mezcla de profundidades y transparencias tras una majestuosa y sutil celosía de alabastro. El hotel cuenta con 42 habitaciones exquisitamente decoradas y una selecta cocina Senzone, basada en la calidad natural de los productos locales. Además, dispone del Bodyna Spa, un espacio destinado a las sensaciones y al más profundo bienestar.
- El Hospes Palacio de los Patos ha sido calificado como "Excelente" por 26 viajeros
Poesía en el Palacio
Poesía en Granada: La tradición poética de una ciudad como Granada está fuera de toda duda, por lo que no es necesario justificar la existencia de un ciclo estable de poesía por el que pasarán algunos de los autores más importantes de la lírica española e hispanoamericana actual.
Restaurante Senzone Palacio de los Patos
Descubra usted mismo por qué este restaurante ha sido seleccionado entre los cinco finalistas del prestigioso galardón "Restaurante Revelación" en el Certamen Gastronómico Madrid Fusión 2007.
Spa Balneario Bodyna Palacio de los Patos
Un auténtico oasis en pleno centro de la vibrante ciudad. Esta ubicado en un espectacular palacio del siglo XIX, combinado con un nuevo edificio de líneas vanguardistas inspirado en el juego de sombras, celos y miradas que tanto caracteriza a la carismática ciudad de Granada.
Opiniones
- JV
- 07.03.2008
Les escribo solamente para darles las gracias por todo en nuestra reciente estancia en su Hotel. La habitación estaba fantástica, y el Hotel nos encantó. El trato de todo el personal nos pareció muy amable y profesional. Así es que valió la pena muchísimo la escapada.
Ojalá y podamos repetirla pronto. Saludos cordiales
- Y.C.
- 11.12.2007
El Hospes Palacio de los Patos me enseñó que el lujo se encuentra exactamente en las pequeñas cosas: en el clavel depositado sobre la cama entrabierta que me espera para irme a dormir, en la nota de buenas noches, en una gobernanta que se preocupa por saber quien soy, en el perfil de un espejo de Jaime Hayon, en el generosísimo entusiasmo de Yolanda S. de T., en el bocado de bienvenida justo antes de la cena y en que no haga falta escoger de entre un menú, en mis zapatos sobre un paño cuando llego, en la cortesía llena de humanidad de Marc, en el ambiente callado y suave que flota en el aire y se te ajusta como un guante, en la invisible capacidad para hacerte sentir confortable, en la luz que brilla donde apenas se esperaba, en lo fácil de una cordialidad aún élegante, y de hecho en lo que lo metaforiza todo: el lujo está en que un lugar como este mantenga viva una llama de lecturas de poesía. Poesía en el hotel, en el Palacio. Como en los Palacios de ayer y de verdad. Alimentar el arte y su fuego encendiéndolo en el propio hogar. Hacer del Palacio una Casa Abierta a los amantes de ese lujo necesario que es la poesía, como la felicidad y el amor y otras cosas incontables. Hacer ecoar la voz de lo poético entre sus propias paredes para acercárselo a sus afortunados huéspedes pero también a todo aquel/lla que quiera escuchar.
Por eso, mi gratitud y mi cariñoso recuerdo, a todos y todas los que formáis parte de este pequeño gran milagro o lujo necesario, ya para siempre.
