Azahar nace en un edificio cargado de historia, un antiguo corral sevillano del siglo XVIII que se convierte en hotel, lo que aporta carácter, autenticidad y una atmósfera singular, mezcla de pasado y contemporaneidad.
La filosofía de Azahar gira en torno a ofrecer una gastronomía con identidad. El resultado es la suma de ingredientes andaluces, productos frescos, respeto por la temporada, versatilidad en formatos y espacios únicos y cuidados.